Cultivar tomate de árbol, mora, babaco, uvilla y transformarlo en mermeladas, así como construir un camal para cuyes o recuperar conocimientos para pintar con tierra son algunos de los emprendimientos que se desarrollan en el cantón San Felipe de Oña.

Hasta la fecha, hay cuatro agrupaciones: la Asociación Andina Fruit constituida por 25 socios que elaboran las mermeladas a partir de sus propios cultivos, la Asociación Nueva Esperanza conformada por 48 socios se encargarán del camal de cuyes.
También está la Asociación de Ganaderos de Morasloma que emplazarán un centro de acopio de leche y la Asociación de Mujeres Emprendedoras que elaborarán horchatas.
Paúl Pérez, encargado de emprendimientos de la Municipalidad, indicó que cada una de estas propuestas reciben apoyo técnico por parte del gobierno cantonal para fortalecerlos, capacitar a los socios y apoyarlos al ser generadores de nuevos rubros económicos para la localidad.

 

Agregó que en conjunto con la Universidad de Cuenca se encuentran en una etapa de sumar interesados para capacitarse en obtener tierra de colores de los cerros y con ellos pintar viviendas, “como lo hacían nuestros adultos mayores. Algunas de esas evidencias son las casas patrimoniales del Barrio San Francisco”.

Asociaciones
Pérez detalló que el centro de acopio de leche está en proceso de sumar socios y comprometerlos en esta actividad, que tendrá apoyo del Ministerio de Agricultura, MAG.
Sobre el proyecto del camal, indicó que los socios están en la labor de implementar el local y generar un modelo de gestión para cubrir con la expectativa de empostar 20.000 cuyes al mes. Este proyecto se desarrolla en conjunto con los técnicos de la Prefectura del Azuay.
“Al momento, los socios están destinando sus mejores crías para reproducirlas, mientras se generan los contactos para comercializarlos en la parroquia de Ricaurte en Cuenca. Además, se ha pensado que en este centro se pueden generar otros productos como embutidos de cuyes o abonos orgánicos a partir de los desechos”, enfatizó.

Cultivos
Víctor Calle, coordinador de Andina Fruit, indicó que, hasta ahora, sus primeros productos elaborados han sido conservas artesanales, que fueron comercializadas en las ferias realizadas en el cantón El Guabo, provincia de El Oro.
Agregó que cada uno de los socios cuenta con terrenos para el cultivo y que están a la espera de analizar la propuesta de un crédito con BanEcuador para comprar máquinas y enlatar los productos. Esta inversión bordeará los 100.000 dólares.
“Nuestras primeras conservas las hemos fabricado en la cocina de la vicaría, lugar que la adecuamos y que nos prestó el párroco”, finalizó. (XTM) (I)