Esta semana se encuentra en fase de exploración investigativa este cantón azuayo. Son 15 los investigadores que, desde distintas ramas como la botánica, la biología, la museografía, la pedagogía, entre otras, interactuarán con los pobladores para generar datos que ubiquen, por medio de grupos focales, la actual situación del cantón, así como sus necesidades y proyecciones.

Todo inició años atrás, cuando un grupo de estudiantes de la Universidad de Albuquerque tuvieron la oportunidad de visitar a San Felipe de Oña junto a su profesora Celin López y a su esposo el historiador Thomas Chávez, quienes organizaron una exploración para conocer más de este tesoro azuayo.

Al estar ahí, Thomas afirma que vio un gran potencial en la zona. Lo que incentivó al historiador a querer generar una propuesta de evolución para este espacio, fue la similitud que, según su ojo observador, mantiene con Nuevo México, al ser considerado como un “país” dentro del país, por el aislamiento que mantiene, a pesar de ser parte de un mismo Estado.

Producto de estas visitas nació en la pareja de investigadores, que son la cabeza de este proyecto, la idea de trabajar en la región desde diferentes ámbitos, con el fin de que Oña se convierta es un espacio capaz de recibir turismo, el mismo que aportaría con la economía y sostenibilidad del cantón.

 

Emocionados por esta nueva idea, la pareja la compartió con el Museo Rancho de las Golondrinas de Nuevo México. La motivación creció, ya que este ente cultural se ofreció como sponsor del proyecto, siendo la fuente económica que empuja las acciones de los investigadores.

 

Con la propuesta, Thomas y Celin visitaron la alcaldía de San Felipe, en donde se entretejieron varias ideas potenciales, por parte del GAD de Oña y los visitantes, quienes gracias a los lazos educativos generados con la Universidad de Cuenca, actualmente ya se encuentran en una fase de estudio e investigación.

 

Entre los representantes que se encuentran a cargo de esta propuesta, están Adrián Aguirre, por parte del cantón desde el GAD Municipal; la magíster Ana Loja, desde la Universidad de Cuenca; así como Thomas Chávez y Celia López de Chávez, como cabezas del cuerpo investigativo, desde la Universidad de Albuquerde Nuevo México.

 

Información científica relevante para crear el museo de San Felipe, una base geológica de formaciones montañosas y un catálogo a manera de inventario de la flora serán algunos de los materiales derivados de este estudio.
El objetivo es generar planes, en que se fomente el turismo, la preservación y la conservación del cantón.

 

Concluida esta fase, luego de 30 días se tendrán listos los respectivos informes que darán pie a la siguiente fase de vinculación y gestión de apoyo para Oña. (AMQ)(I)